27 de mayo de 2026

La adoración al Cordero – Apocalipsis 5:8-14

La adoración al Cordero – Apocalipsis 5:8-14

(Ap 5:8-14) «Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.»

Introducción

Inmediatamente después de que el Cordero tomara el libro, se formó un impresionante coro celestial para alabarle. Es verdad que en ese momento el libro todavía no había sido abierto, pero nadie en el cielo dudaba de la dignidad y poder del Cordero para abrirlo, así que todos los habitantes del cielo unieron sus voces para alabarle.

Con esto nos encontramos una vez más en el libro de Apocalipsis con una bella escena de adoración. Al fin y al cabo, la actividad más importante que se lleva a cabo en el cielo es la adoración, razón por la que ya debemos empezar a ocuparnos en ella mientras todavía estamos en esta tierra. Ahora bien, el escuchar a estos seres celestiales adorar a Dios nos ayudará a aprender cómo adorar de una forma correcta a Dios.

La adoración celestial

1. ¿Quiénes son los que adoran?

(Ap 5:8) «Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;»

Este coro celestial estaba compuesto por los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos, al que también se unieron millones de ángeles.

En cuanto a los cuatro seres vivientes, ya hemos considerado que podrían ser representantes de otras formas de vida espiritual desconocidas para los hombres. En cualquier caso, el hecho de que ellos entonen este cántico de alabanza al Cordero subraya que la acción salvadora de Cristo tiene una extensión cósmica más allá de la humanidad.

Y sobre los veinticuatro ancianos, ya comentamos que son seres humanos redimidos por el Cordero. Esta idea se ve reforzada porque en este pasaje actúan como representantes de la humanidad cuando presentan ante el trono de Dios sus «copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos».

2. ¿Qué hacen los adoradores?

«Se postraron delante del Cordero»

De repente toda la atención que había sido dada al Padre se le da al Cordero. Los ancianos y los seres vivientes se postran ante él y reconocen que tiene la misma dignidad que el que está sentado en el trono. Y un poco más adelante veremos que ambos comparten por igual la adoración celestial (Ap 5:13). Esto es una prueba más de la divinidad del Hijo. No olvidemos que en toda la Biblia la adoración es reservada únicamente a Dios (Ap 22:9).

«Todos tenían arpas»

El arpa era el instrumento tradicional que los judíos usaban para cantar los salmos:

(Sal 33:2) «Aclamad a Jehová con arpa»

(Sal 98:5) «Cantad salmos a Jehová con arpa; con arpa y voz de cántico.»

(Sal 147:7) «Cantad a Jehová con alabanza, cantad con arpa a nuestro Dios.»

Es un hecho que en el Antiguo Testamento para la adoración se usaban con frecuencia distintos instrumentos musicales (1 Cr 13:8) (1 Cr 15:16). Y aquí en Apocalipsis encontramos que también acompañaban sus cánticos con instrumentos musicales.

En cualquier caso, conviene aclarar que no siempre que hay alegría, cánticos e instrumentos musicales, esto quiere decir que hay adoración, ni siquiera cuando son creyentes los que lo hacen. Como veremos en un momento, la esencia de la adoración consiste en proclamar la majestad de Dios y la grandeza de sus obras, es decir, expresar la verdad acerca de él con admiración sentida.

«Y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos»

 

Tomado de: https://www.escuelabiblica.com/estudios-biblicos-1.php?id=398

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